A veces sólo se necesita de una frase para pasar de un estado de alegría a la decepción.
Y el culpable de ese paso, no es la frase en sí, sino quien modera la frase: el corazón, guiado por los sentimientos.
Y yo intento ser positiva pero, sinceramente, cuando nos dan la hostia al corazón lo primero que pensamos es en negativo. Claro que si te llevas las hostias muy seguidas, normal que no seas positiv@...
No malinterpretéis, te puedes llevar una hostia de cada persona, o muchas hostias de una misma persona en un período tan corto de tiempo que no te ha dado tiempo a recuperarte de la anterior.
Pero, en vez de pensar con la razón, pensamos con el corazón. Solemos dejar la razón para los exámenes y demás y usamos al corazón para el amor. Lo hacemos por instinto, a veces sale mal, a veces sale peor.
Se suele confundir el amor con la química, química en el sentido de atracción entre dos personas. Estás con una persona del sexo opuesto y tenéis muchísimas cosas en común, demasiadas, coincidís en maneras de pensar, en maneras de actuar... y eso solemos confundirlo con amor, (malditas películas donde el amor es perfecto, malditos cuentos de hadas...). A veces esto puede llevar a una relación, la cual puede durar más o menos, siempre y cuando las dos personas confundan la química con amor.
Porque el caso más real es que uno de los dos si confunda pero el otro no. Que tú, por ejemplo, te enamores pero para esa persona sólo seas ese/a amig@ con el/la que tienes cosas en común. Esa es la primera hostia que te llevas.
Pero la culpa no es de esa persona que te ha encandilado con su mirada honesta, sincera, profunda... sino tuya por dejarte embaucar con una sonrisa. Esa es la segunda hostia, va unida a la primera.
Y la peor hostia de todas, es la que te llevas cuando, ves la química entre los dos, las miradas, las sonrisas, los gestos, la tensión no resuelta cuando estáis juntos y solos en un pequeño lugar... y deseas con todas tus ganas acabar con esa tensión, deseas que te agarre del cuello y te bese y mientras te quedas en la Luna pensando como una persona enamorada, descubres que "oh, mierda, está pillad@ por otra persona" y claro que recibes un beso... pero contra el suelo de la hostia que te metes.
Y a partir de ahí, ya te pueden decir que has sacado matrícula de honor, que el desánimo no se te pasa. Y lo peor, es que lo llevas escrito en la frente, tatuado a fuego; y es entonces cuando cada vez que ves o estás con esa persona como amigos, que es lo que podéis ser, tu corazón hace el gesto más cabrón de todos y es recordarte que lo quieres con locura pero que es imposible...
Me duele el corazón después de haber leído esto.
ResponderEliminarLo que menos quiero es parecer una Elena Francis trasnochada, pero..., ¿le has contado todo esto a él? ¿él sabe todo lo que sientes? Porque pienso que te calmaría bastante decirle todo esto y después que él tome también una decisión. Tu haces lo que tienes que hacer y que él mueva ficha. Ya no dependerá de tí esta situación, sino de él. Y si elige marcharse, tu tendrás el corazón roto pero también habrás vivido unas cosas bonitas que sabes que podrás vivir de nuevo con otra persona que te merezca. No sé, no te quiero liar más porque entre esto y los exámenes creo que ya es bastante. Muchos besos y anímate.
No. Él no sabe nada.
EliminarMotivo 1: exámenes como bien has dicho.
Motivo 2: entre los dos no hay nada, sólo amistad. Lo que yo sienta o deje de sentir por él no es correspondido, aunque quizá me equivoque con las señales que hay. Si él realmente sintiera lo mismo que yo, no estaría con otra persona (como está) y se hubiera lanzado él. (créeme, sé porqué lo digo).
Motivo 3: no quiero perder su amistad