Esta vez quiero mostraros un pequeño trabajo que tuve que hacer para clase, El liderazgo en la empresa. Y como ejemplo de liderazgo elegí a Pep Guardiola:
Josep Guardiola i Sala, nació en Santpedor,
Barcelona, el 18 de enero de 1971. Fue jugador blaugrana durante los años 90 y
principios del 2000 y desde julio de 2008 hasta junio de 2012 ha sido el
entrenador del equipo azulgrana. En su primer año como entrenador conquistó de
manera consecutiva los seis títulos a los que aspiraba el equipo: la Copa del
Rey, el título de Liga, la Liga de Campeones, la Supercopa de España, la
Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Fue nombrado mejor entrenador del
año en 2009 y 2011 por la IFFSS (Federación Internacional de Historia y
Estadística de Fútbol).
Como jugador del F. C. Barcelona ganó 6
Ligas, 2 Copas del Rey, 4 Supercopas de España, 1 Copa de Europa, 1 Recopa de
Europa y 2 Supercopas de Europa. Con la selección de fútbol de España ganó la
medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992 además de participar en el
Mundial de 1994 y en la Eurocopa 2000.
Durante varios años fue el “director de
orquesta” del equipo popularmente conocido como Dream Team, de la mano de Johan Cruyff. Tras la retirada de Bakero,
Guardiola se hizo con la capitanía del equipo. A partir de ese momento fue
símbolo y referencia futbolística del Barcelona. Desde sus inicios, destacó por
su excepcional visión de juego, así como por la precisión en el golpeo del
balón. Estas cualidades, unidas con su gran carisma y personalidad le sirvieron
para convertirse en el líder y director de su equipo en el campo. Él
por sí mismo era la identidad del club.
Podemos ver sus dotes como líder con la
siguiente anécdota: Guardiola había estado lesionado prácticamente un año
entero y el Barcelona estaba en un período malo, habían perdido dos o tres partidos
seguidos y estaban descolgados del campeonato. Una noche jugaban un partido
clave. Guardiola pidió viajar y acompañar al equipo, aunque no estaba en muy
buenas condiciones físicas.
En aquel partido no se vio a Guardiola con el
balón en los pies, pero logró ejercer una gran influencia entre sus compañeros.
Mientras estuvo en el campo habló permanentemente, en todos los sitios, en todo
momento, a veces susurraba cosas a sus compañeros, a veces parecía un general
acorralado, a veces hacía movimientos con los brazos, estuvo permanentemente
dando instrucciones… no se supo lo que les dijo pero…¿qué es lo que logró
transmitir?. Una gran emoción, y a partir de ahí es desde donde se produce el
contagio en los demás. La gente que hace lo que siente, que es capaz de
entusiasmar, es capaz también de generar en quienes están alrededor una
excitación muy especial. Son gente que activa el profesionalismo desde la
pasión. Son unos líderes excepcionales, no son jefes, son un compañero más.
Cuando la gente hace las cosas que siente no
existen los lugares secundarios, Guardiola como jugador era importante en el
túnel de vestuario, en el banquillo, mientras calentaba, es decir: estaba en
sitios secundarios y, sin embargo, se hizo importante por su gran personalidad
y gran capacidad de trasmisión. Y sin duda, cuando le tocaba jugar, esto se
magnificaba. En cualquier lado que esté… ahí está Guardiola. Él nos acerca a la
definición de lo que es un equipo, es un estado de ánimo. Guardiola es un
liderazgo moral.
Trasladando el método Guardiola a la empresa
podríamos decir que “la voluntad de
Guardiola, en términos de mapa estratégico, es que el Barça gane (resultados),
que los aficionados se sientan contentos y orgullosos (clientes), a través de
un estilo de juego alegre y dinámico (procesos) convirtiendo el talento en
equipo (personas).”
Guardiola reúne todas las características
necesarias para ser un buen líder en el siglo XXI ya que es cercano, coherente
y buen comunicador.
Son varias las habilidades de Guardiola que
los empresarios deberían tener en cuenta, siendo la primera de ellas la de
conseguir que los objetivos de la empresa coincidan con los de cada persona que
forma parte de ella.
La capacidad de comunicación es otro de los
grandes desafíos de las empresas y es, a la vez, una de las cualidades en las
que destaca peculiarmente Pep. Sabe comunicar sus valores, su confianza en los
demás y en sí mismo y además lo pone en práctica, ya que asegura que prefiere
equivocarse con sus ideas que con las de los demás.
La tercera cualidad a tener en cuenta es su
inteligencia emocional, la cual es más importante que las habilidades técnicas
(esto tiene que ver con el factor humano en la empresa). Guardiola domina
perfectamente el equilibrio entre la parte técnica y la gestión de las
personas, de lo humano.
La práctica intensa, entendida como capacidad
de trabajo, es también importante para mejorar en la empresa. Guardiola es un
trabajador incansable. Se puede estar 12 horas trabajando sin parar para comer.
Eso es porque ama su trabajo, ama lo que hace, vive por su trabajo. Hay que
sacrificarse para conseguir los objetivos buscados.
Otra característica es tener la capacidad de
motivar a los trabajadores. Guardiola siempre les ha dicho a sus jugadores que
aunque pierdan son el mejor club. Siempre les anima a tener confianza en el
equipo aunque falten jugadores claves.
El coaching
que ejerce Guardiola da resultados a largo plazo, o lo que es lo mismo, enseñar
a trabajar en equipo, otra de las cualidades a tener en cuenta una empresa.
Capacidad para ver los errores cometidos
incluso cuando se tiene éxito o la responsabilidad integral, que supone aceptar
las culpas sin justificarse en los demás son también cualidades destacadas de
Guardiola y que una empresa debería aceptar.
Guardiola encarna al líder del futuro,
cercano, humilde, con capacidad de escuchar, motivador y silencioso. Lidera con
el gesto, con su forma de actuar, sin necesidad de hacer declaraciones ni de
criticar a nadie.
En una ocasión, en la temporada 09/10,
mientras Guardiola militaba en las filas del Barcelona como entrenador, se les
preguntó sus jugadores de aquella época qué es lo que pensaban de su
entrenador. Todos tenían la misma pauta: se refieren con orgullo a todo un
profesional, a una persona que predica con el ejemplo, muy trabajador, atento a
los detalles, que mantiene con ellos una relación muy cercana, que cree en
ellos, que les dice en qué tienen que mejorar y muy coherente en sus
planteamientos.
Ésta es la marca del auténtico liderazgo.
Pero el líder necesita crearse. Para erigirse líder hay que empezar desde abajo,
además de tener talento, claro está. En el caso de Guardiola, su liderazgo se descubrió
cuando entró a formar parte de ‘La Masía’. Todas las organizaciones necesitan
su ‘Masía’, para ello han de ser empresas en las que el mérito ha de ser su
factor determinante.
Las empresas más admiradas del mundo
promocionan desde dentro. Los fichajes, el contratar a gente de fuera, son la
excepción, no la regla. Se contrata puntualmente, pero en general se asciende a
los profesionales que comparten la cultura y los valores de la empresa, que
‘sienten’ los colores, que ponen lo mejor de sí mismos para implantar la
estrategia.
Por otro lado, el clima laboral supone un 50
% de los resultados de un equipo. Y ese clima laboral está generado en más de
un 70 % por el abanico de comportamientos de quien dirige el equipo. Los
líderes que lo saben dedican sus esfuerzos a generar un clima de satisfacción,
rendimiento y desarrollo. Es lo que Jim Collins (escritor) llama ‘líderes de
nivel 5’. De abajo a arriba:
- Nivel 1: individuo capaz de contribuir con su talento, su conocimiento, sus capacidades y sus buenos hábitos de trabajo.
- Nivel 2: trabajador de equipo, que contribuye a objetivos organizativos.
- Nivel 3: gestor competente, que sabe organizar personas y recursos para alcanzar los objetivos propuestos.
- Nivel 4: líder eficaz, que cataliza el compromiso y la búsqueda de la traslación de una visión clara e integradora a estándares de rendimiento exigentes.
- Nivel 5: los líderes de este nivel obtienen resultados excelentes de forma sostenible, preparan el futuro, muestran una sincera humildad, asumen valientemente su responsabilidad. Son personas y profesionales modestos, dedicados, genuinos, obsesivos, apasionados… por los suyos, por su organización. No por ellos mismos, por su recompensa personal. Aquí entra Pep ‘leyenda’ Guardiola.
Los líderes de nivel 5 promueven equipos en
los que los profesionales son de nivel 5 (humildes y voluntarios, responsables,
dedicados), como Messi, Xavi, Iniesta… Los que van de ‘estrellitas’ no tienen
sitio en un equipo como el Pep team.
Para que el clima en una empresa sea el
adecuado hay que prescindir de los empleados tóxicos, aunque sean ‘vacas
sagradas’ e ‘intransferibles’. Y eso fue lo que hizo Guardiola nada más llegar:
prescindió de dos grandes de la era Rijkaard, Ronaldinho y Deco. Había
terminado su ciclo, no formaban parte del nuevo equipo. Lo mismo ocurrió con
Eto’o un año después. Para mejorar hay que cambiar.
Hablemos del ‘Efecto Pigmalion’. Es el poder
de las expectativas sobre los demás. Si crees que los miembros de tu equipo son
buenos, se comportarán así. Guardiola cree en sus chicos, y así se lo hace
saber; ellos como agradecimiento, juegan bien, ganan títulos, son un equipo.
Trucos de ganador.
El verdadero talento de Guardiola está en la
coherencia entre lo que dice y lo que hace. Un líder inspirador como Pep es, en
primer lugar, un gran comunicador. Emite con claridad e ilusiona por la forma,
respetuosa, contundente, inapelable, con la que transmite sus pensamientos y
sentimientos. En el libro ‘Liderazgo Guardiola’ se puede encontrar un
‘decálogo’ (en realidad son 9 puntos) de Pep Guardiola como representante de un
equipo de alto rendimiento.
- Clarificar las expectativas. A Guardiola le gusta dejar muy claro el tema, marcar la pauta. Él pone el titular. Una comunicación sincera, directa, con la serenidad de quien tiene las ideas claras, que es muy de agradecer en los tiempos actuales, plagados de demagogia.
- Otorgar confianza para recibirla. Pep confía en sus jugadores, si un gran jugador no está al 100 % para jugar, no juega. El resto del equipo ve que confían ellos y así lo demuestran, con victorias en partidos importantes. Lo que es de valientes es dar confianza.
- Mostrar serenidad. Cuando nos puede el miedo, la presión, el nerviosismo, la ansiedad, no tomamos decisiones demasiado inteligentes.
- Tener honestidad para aprender de los errores. Frente a los resultados, hacer bien las cosas.
- Sentir respeto por el rival. El respeto a los demás es parte integral de la ética. Además, tanto en el deporte como en la empresa, si minusvaloras al rival pueden pasar cosas muy desagradables.
- Generar concentración. Cuando se es parte de los grandes, no se puede bajar la guardia.
- Sentido del mérito. Tanto en la victoria como en la derrota, el líder ha de ser coherente para ser inspirador.
- Presentarse con humildad. Ser humilde es poner los pies en la tierra. Guardiola es un magnífico ejemplo en este sentido.
- Agradecer. Es el gran antidepresivo, puesto que, en la medida que nos enfocamos hacia lo positivo y lo manifestamos, no nos centramos en lo malo que depara la vida.
Liderazgo de servicio, propósito, disciplina,
autodominio, mejora constante, respeto del tiempo, foco en el presente. Pura
inteligencia emocional: es la forma en la que Pep gestiona sus propias
emociones – valentía, serenidad, espíritu de superación – y las emociones de
sus jugadores – servicio, mejora - .
Siguiendo ‘Liderazgo Guardiola’ para destacar
las características que muestra Pep, juegan con las siglas de su apellido.
- La G de Ganar. Tanto como jugador, como entrenador y como ‘coach’.
- La U de Unión. El equipo por encima de las individualidades. Todos para uno y uno para todos.
- La A de Audacia. Como sinónimo de valentía, coraje. Sin caer en la temeridad, atreverse a mantener su propio criterio, más allá de las críticas.
- La R de Rigor. Atención casi obsesiva hacia el detalle. Autodisciplina. Esfuerzo.
- La D de Diversión. El talento como disfrute.
- La I de Innovación. Inquietud, aprender de todo y de todos. Mejora constante. Auto-exigencia.
- La O de Optimismo. Optimismo inteligente, laborioso, práctico, para alcanzar los sueños que el equipo se ha marcado.
- La L de Liderazgo humilde. Infundir energía y hacer piña desde la humildad, desde la ilusión y la pasión.
- La A de Admiración. Tanto el equipo como el entrenador se han convertido en los más admirados del planeta, no sólo por los resultados obtenidos sino por los valores que ha transmitido al alcanzar estos logros.
La felicidad es la clave. El éxito es
conseguir lo que deseas. La felicidad, disfrutar con lo que consigues.
Durante cuatro temporadas hemos podido
disfrutar los fieles seguidores del Barcelona de las enseñanzas de Guardiola.
Cuatro temporadas que han dado para mucho. Tras 14 títulos ganados de 19
posibles, Pep dice adiós. Se va por la puerta grande, dejando un hueco en
nuestros corazones. Un final perfecto para un hombre de leyenda. Gràcies Pep.