Os dejo mi resumen del libro La Buena Suerte de Fernando Trias de Bes y Álex Rovira.
Es un libro entretenido, fácil y rápido de leer
PRIMERA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
La suerte no dura demasiado tiempo, porque no depende de ti. La Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.
Es el comienzo del libro donde vemos a dos ancianos que se encuentran después de muchos años. Hablando se ponen al día de sus vidas. Víctor le comenta que su padre recibió una importante suma de dinero de parte de una herencia y con ello una empresa textil en auge. Al morir el padre, él se ocupó de la empresa, pero no hizo nada por mejorarla y llegó a quebrar…
Sin embargo, la vida de David había sido todo lo contrario. Empezó a trabajar a los 10 años (empezó lavando coches, luego en un hotel de botones y luego como portero de varios hoteles de 5 estrellas) hasta que se dio cuenta con 22 años que había que cambiar. Invirtió todos sus ahorros en un taller de bolsos de piel y se fue preocupando por la empresa, iba creando las condiciones para salir adelante.
Víctor se sentía incómodo y David le preguntó si conocía la diferencia entre la suerte y la Buena Suerte, con mayúsculas.
Tras deliberar, Víctor accedió a que David le contara la historia que una vez le contaron de pequeño.
SEGUNDA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Muchos son los que quieren tener Buena Suerte, pero pocos los que deciden ir a por ella.El reto de Merlín.
Merlín, tras haber recibido múltiples peticiones de caballeros proponiéndole la instauración de un reto tal como un torneo entre ellos, o concursos de destreza con la lanza, les propone a un grupo de caballeros ir a buscar el Trébol Mágico.
El Trébol Mágico es un trébol de 4 hojas que proporciona a su poseedor suerte ilimitada. Aparecerá en un lugar del bosque en un plazo de 7 noches.
Algunos de los caballeros abandonaron el lugar entre risas, creyendo que Merlín les tomaba el pelo. Sin embargo, dos caballeros aceptaron el desafío: Nott, el caballero negro, de capa negra y caballo negro; y Sid, el caballero blanco, de capa blanca y corcel blanco.
Añadir que Nott y Sid son completamente contrarios.
Nott es el caballero negro. Negativo. Agresivo. Irascible. Arrogante. Pesimista.
Sid es el caballero blanco. Positivo. Amable. Tranquilo. Generoso. Optimista.
TERCERA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Si ahora no tienes Buena Suerte tal vez sea porque las circunstancias son las de siempre. Para que la Buena Suerte llegue, es conveniente crear nuevas circunstancias.
Narra el encuentro de los caballeros con el gnomo.
Quien primero lo busca es Nott. Le pregunta que dónde nacerá el trébol de 4 hojas. El gnomo le responde que nunca ha crecido ningún trébol en el bosque y que quien le dijo eso le había engañado.
Nott, en su arrogancia, cree que el gnomo es de esos que no están a la altura que él merece, aunque esa arrogancia únicamente le sirve de escudo. Realmente por dentro, sintió miedo. Aún así ignoró las palabras del gnomo.
Sid también acudió después a ver al gnomo. Le hizo la misma pregunta, con lo que el gnomo le respondió igual. Sid, no conforme con la respuesta y lleno de curiosidad quiso saber más: ¿Por qué no crecían los tréboles?. El gnomo le comentó que si no crecían era por la tierra, nadie nunca había renovado la tierra y los tréboles para crecer necesitan tierra fresca y esponjosa.
Satisfecho, Sid buscó un sitio donde pudiera renovar la tierra, abonándola para que fuera fresca y fértil. Allí expandió una pequeña parcela de terreno.
LA CUARTA REGLA DE LA BUENA SUERTE
Preparar circunstancias para la Buena Suerte no significa buscar sólo el propio beneficio. Crear circunstancias para que otros también ganen atrae a la Buena Suerte.
Corresponde con el encuentro de los caballeros con la Dama del Lago.
Nott al no quedarse contento, decidió buscar a alguien en el bosque que pudiera contradecir lo que le dijo el gnomo. Cabalgó durante mucho tiempo hasta que llegó a un lago, donde paró a descansar y a que su caballo recuperara fuerzas.
Apareció la Dama del Lago, la cual se quejó del ruido que estaba haciendo. Ya que se podían despertar sus nenúfares; Nott la interrumpió de manera irascible, no le interesaba su vida, sólo saber dónde iba a crecer el famoso trébol de la suerte ilimitada.
La Dama le respondió igual que el gnomo, en el Bosque Encantado no crecen los tréboles.
Nott, cansado, seguía empeñado en buscar a alguien que le dijera lo contrario.
En el opuesto contrario tenemos a Sid. Él también fue a ver a la Dama del Lago, pero para preguntarla cuánta agua necesita un trébol para crecer en la tierra que tenía preparada para ello. Buscando a la Dama, Sid pisó una cáscara de nuez y la Dama emergió del Lago. Le preguntó que qué quería, que estaba despertando a sus nenúfares, y le contó todo el problema surgido a raíz de despertar o no despertar a los nenúfares. Sid la escuchó atentamente y la propuso ayudarla, él abriría un pequeño surco del lago para que el agua llegara hasta su parcela y así no se acumularía tanta agua en el seno del lago.
Así los dos ganaban: la Dama del Lago conseguiría dormir y Sid tendría agua abundante y clara para que crecieran los tréboles.
Sid, contento con su resultado, pensaba que estaba haciendo lo correcto. Que lo que hacía estaba bien.
LA QUINTA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Si “dejas para mañana” la preparación de las circunstancias, la Buena Suerte quizá nunca llegue. Crear circunstancias requiere dar un primer paso… ¡¡Dalo hoy!!
El encuentro con la Secuoya.
Nott fue en a hablar con la Secuoya, la primera habitante del bosque. Ella sí sabría decirle donde nacen los tréboles.
Nott, le preguntó a la Secuoya que si era cierto q jamás había crecido un trébol en el bosque. La Secuoya se tomó su tiempo para contestar, lo cual a Nott le irritaba e impacientaba.
La Secuoya con seguridad le contestó que era cierto, que en mil años nunca había crecido un trébol en el Bosque Encantado, ni de 3 ni de 4 hojas.
Nott abandonó el lugar abatido, se sentía utilizado y engañado
Sid también acudió a ver a la Secuoya, pero porque realmente lo que a él le interesaba era la cantidad de sol que tendría que darle a la tierra para que pudiera nacer el trébol.
Tras pensarlo un poco, la Secuoya pudo aclarar la duda de Sid: necesitaba sol y sombra a partes iguales. Sid ante su respuesta le pidió permiso para podar las ramas viejas de algunos de sus árboles. La Secuoya accedió.
Ya era casi de noche, pero Sid no lo dejó para el día siguiente. Recortó las ramas necesarias para que al lugar donde tenía su parcela le llegara el sol y la sombra por igual.
SEXTA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Aun bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la Buena Suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias… pero imprescindibles.
Ston, la Madre de las Piedras.
Nott estaba empeñado en pensar que él merecía la suerte por todo lo que estaba sufriendo para encontrarla.
Decidió ir a hablar con Ston, la madre de las Piedras. Ella le reconoció, era uno de los caballeros que andaban buscando los tréboles y se burló de él ya que sabía que no había encontrado el trébol y se acababa el plazo.
Nott, enfadado, le hizo la misma pregunta a lo que Ston le respondió que cómo pretendía que crecieran tréboles entre las rocas.
Nott bajó de allí sintiéndose un completo fracasado, aunque pensando en que Sid tampoco iba a tener el trébol le consolaba. “Si no hay trébol mágico para mí, tampoco lo habría par él”
Sid, al levantarse contempló su parcela, estaba satisfecho por su trabajo, se sentía orgulloso, quizá no crecería ningún trébol pero al menos había luchado por ello. Sin embargo sabía que faltaba algo más, que necesitaba saber más. Decidió subir a lo alto de los peñascos para coger inspiración
Allí habló con la Madre de las Piedras. Sid le preguntó que si sabía algo sobre tréboles y ella le contestó que para que naciera un trébol de 4 hojas, la zona debería estar libre de piedras
Eso era lo que buscaba saber. Aunque los tréboles de 3 hojas si podrían crecer entre rocas, los de 4 no. Y Sid lo que buscaba es el trébol mágico, el de 4 hojas por lo que debería quitar todas las piedras de su pequeña parcela que pudieran impedir que allí creciera el trébol
Solamente quedaba una noche, la víspera del día en que tenía que nacer en el Bosque Encantado el Trébol Mágico de 4 hojas
SÉPTIMA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
A los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo. A los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.
En esta parte se narra en encuentro que tienen los dos caballeros.
Nott llega a la zona del bosque donde Sid tiene preparada la pequeña parcela de terreno para intentar que creciera algún trébol.
Nott le preguntó si había encontrado el trébol a lo que Sid negó rotundamente. Nott observó a Sid, llevaba las ropas sucias como resultado de todo lo que había estado haciendo en el Bosque Encantado. Sid le explicó que había creado un pequeño espacio, con la tierra fresca, el agua, la claridad del sol… Pero Nott le interrumpió, le tomó por loco y le reprochó por perder el tiempo creando ese espacio en vez de buscar el trébol como había estado haciendo él.
OCTAVA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Nadie puede vender la Buena Suerte. La Buena Suerte no se vende. Desconfía de los vendedores de suerte.
Morgana visita a Nott.
Ella le dice sí sabe dónde va a crecer el trébol de 4 hojas. Eso le interesó mucho a Nott. Ella intercambiaría información a cambio de que él cumpliera su parte del trato. El trato era que Nott debía matar a Merlín. Pero, ¿por qué? Porque Merlín, les había engañado. Merlín, al igual que ella, sabía dónde iba a crecer el trébol de 4 hojas.
Nott accedió a matar a Merlín. Y Morgana cumplió con su parte, le dijo dónde iba a crecer el trébol. Iba a nacer en los jardines del Reino. Por eso Merlín mandó a los caballeros a buscarlos al Bosque Encantado, para poder quedarse él con el trébol y ser el poseedor la Buena Suerte, la suerte ilimitada.
Con esa información todo encajaba en la cabeza de Nott, todas las negativas de los habitantes del bosque cobraban sentido. Ensilló su caballo y marchó enfurecido hacia el castillo.
NOVENA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Cuando ya hayas creado todas las circunstancias, ten paciencia, no abandones. Para que la Buena Suerte llegue, confía.
Morgana visita a Sid.
Morgana pretendía con sus actos, matar dos pájaros de un tiro. Por un lado Nott mataría a Merlín y por el otro trataría de persuadir a Sid para que dejara el lugar y así quedarse con el trébol cuando creciera.
Morgana le contó a Sid que el trébol no era de suerte ilimitada, sino el trébol de la desgracia y que ella realizó el conjuro: quien arrancase el trébol moriría a los tres días, pero si nadie lo arranca, es Merlín quien se moriría al caer la noche. Y que por eso Merlín los había engañado. Para que uno de los caballeros muriera en su lugar.
Sid, tras pensarlo, le comentó que iría al castillo pero a buscar a Merlín, para que él fuera quien arrancase el trébol y así acabar con el conjuro. Merlín estaría a salvo y luego le devolvería el trébol a Sid.
Morgana marchó de allí enfurecida, su plan había fracasado.
Sid recordó lo que siempre le había dicho su maestro: “desconfía del que te propone asuntos en los que se gana mucho de forma fácil y rápida, desconfía del que te venda suerte”.
DÉCIMA REGLA DE LA BUENA SUERTE:
Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: siempre está ahí
El Viento, Señor del Destino y de la Suerte.
El Viento repartió semillas de trébol de 4 hojas pro todo el Reino y todo el Bosque Encantado. Algunas de ellas cayeron la parcela de Sid, cayeron por todas partes. Una vez al año llovían esas semillas pringosas de verde oro.
Aquellas que cayeron sobre la parcela de Sid, al cabo de poco tiempo comenzaron a brotar. Tenía multitud de brotes de tréboles de 4 hojas, los suficientes como para tener suerte hasta la próxima lluvia, hasta otro año
Sid le dio las gracias al viento y esté le respondió que no se merecen ya que todos los años por las mismas fechas reparte las semillas de buena suerte a todas partes por igual y que si nacieron los Tréboles Mágicos es porque Sid creó las condiciones adecuadas para que las semillas pudieran germinar.
El Viento se limitó a hacer lo que hacía todos los años. El siempre reparte Buena Suerte sólo que el problema era que casi todo el mundo cree que no es necesario hacer nada. “La suerte es la suma de oportunidad y preparación”
“La Buena Suerte es aquello que nos puede pasar a todos si hacemos algo, y ese algo consiste tan sólo en crear las condiciones para que las oportunidades, que están ahí para todos por igual, no se nos mueran”.
La conclusión es el reencuentro de los caballeros con Merlín. Nott llegó lleno de rabia al castillo con la espada desenvainada y los ojos llenos de ira, buscando a Merlín y dispuesto a acabar con su vida.
Le encontró en el jardín solo que se había convertido en un patio de losas.
Merlín sabía que Nott había sucumbido al poder de Morgana, sabía que estaba dispuesto a matarle y tuvo que actuar con visión de futuro.
Nott cayó en la cuenta de su error. Había escogido el camino fácil. Se había sentado a esperar a que le llegara la suerte por casualidad. Abandonó el lugar cabizbajo, sin espada ni caballo, en dirección a su castillo.
Al día siguiente Sid llegó a la ciudad y fue a buscar al mago para mostrarle el trébol mágico, el de las 4 hojas y a decirle que había tantos como se quisieran.
Y así fue porque si uno crea circunstancias puede generar tanta Buena Suerte como quiera, por eso de que sea limitada.
El libro termina con la despedida de los dos ancianos, sentados en el banco.
David le confesó que su encontronazo no fue casualidad, él mismo había estado buscando a aquel amigo de la infancia durante los últimos años. Que el mismo había estado creando las circunstancias para el encuentro. Había creído en todo momento que iba a lograr su objetivo (al igual que hace Sid todas las noches en el cuento, se imagina que logra el objetivo, ve crecer el trébol, ve como le llega la Buena Suerte).
Síntesis final: Crear buena suerte únicamente consiste en crear circunstancias. La Buena Solamente depende de ti, tú también puedes crear buena suerte.
Por fin hablas de tu libroooo
ResponderEliminarMuy bueno, buen trabajo
Besos
Síí!! lo conseguí!! Lo que se perdió Alberto por no dejarme hablar... jajaja
Eliminarun beso Mari Lo!! aiiins lo q te voy a echar de menos este veranito...