Durante tres años Marco vivió con Clara allá en las montañas. Clara dio a luz a una preciosa niña rubia y se quedó otra vez con el bombo y tuvo un niño más feo que el Fary chupando limones. Clara no trabajaba y Marco lo hacía en el restaurante donde antes curraba Pedro.
A su vez Pedro y Heidi estaban en Barcelona con el hijo de la anterior relación de Pedro y Heidi dio a luz a su primer hijo. Pedro tenía un empleo de mala muerte, se pasaba ocho horas al día probándose supositorios y Heidi era stripper, cobraba el triple que Pedro y su nombre era Nórdica Caliente.
Marco y Clara tenían pensado casarse en el verano y los amigos de Marco decidieron hacerle una
despedida de soltero con pibas en tanga y chocolate y alcohol y drogas y ya que nos ponemos también condones de sabor tutti frutti. Los amigos visitaron un montón de prostíbulos y puticlubs en busca de guarrillas pero ninguna se ofrecía para despedidas de soltero, sin embargo una de las guarrillas les dio una tarjeta con el número de una stripper privada de España. Los amigos la llamaron y ella aceptó.
Llegó el día de la despedida de Marco y los amigos le habían vendado los ojos y lo llevaron a un local que habían alquilado para la ocasión; le sentaron en una silla y le ataron los pies a las patas de dicho objeto, después le quitaron la venda y frente a él se encontraba un paquete enorme envuelto en papel de regalo con un lacito super-mono rojo puta. Los amigos tiraron de los bordes del lacito y la caja se abrió como una flor. Una chica de espaldas a ellos vestida de monja estaba dentro.
- Vaya putada, nos han cholao el regalo -(Gruñón)-
- Es verdad nosotros pedimos una TV de plasma de 88 pulgadas tron -(Amedio)-
- Bueno Marco, tendrás que quedarte con el regalo -(Dormilón)-
- Jo tíos como sois, una stripper, sois más novedosos [sarcasmo puro] -(Marco)-
La "monja" se dio la vuelta y se presentó con el nombre de Nórdica Caliente. Al principio Marco no se dio cuenta de que era Heidi y Heidi estaba tan a lo suyo que ni se percató de que era Marco al que debía hacerle todos los bailes sensuales enseñando carnaza.
Una vez se quedó la "monja" sin hábito se giró y se acercó a Marco y le desabrochó los botones de la camisa con la boca, después ella se sentó en las rodillas de él y untó de cera caliente el pecho peludo de Marco, una vez enfriado tiró de la tira y un grito de Marco resonó en todo el local. Cuando Nórdica Caliente acabó con el pectoral de Marco, le quitó los vaqueros y los calzoncillos de los Lunnis y echó cera en el <lugar sensible a cualquier roce>. Semejante grito pegó Marco que se rompieron los dos cristales de una de las ventanas del local. Los amigos le tiraron un cubo de agua fría por encima y Nórdica Caliente cogió un cubito de hielo y se lo pasó por la zona sensiblona de Marco. Aquello pasó a ser un palo de golf. Entonces Nórdica Caliente le propuso lo del cepillo: él ponía el palo y ella los pelillos. Los amigos de Marco estaban todo grabándolo en DVD para luego colgarlo en internet en el youtube. Nórdica Caliente se folló a Marco hasta que amaneció, estuvieron toda la noche dándole al tema y aún así Marco no quería parar; ella ya no podía más.
- Marco, ya vale -(Nórdica Caliente)-
- Sigamos un poco más. Voy a llegar al orgasmo -(Marco)-
- Llevas diciendo eso 6 horas. Además no querrás llegar tarde a tu boda ¿no? -(Nórdica Caliente)-
- Ostras, es verdad, no quiero que Clara se enfade -(Marco)-
- ¿Tu futura mujer se llama Clara? -(Nórdica Caliente)-
- Sí, pero ojalá fueras tú. Follas como los ángeles. -(Marco)-
- Imbécil. Los ángeles no tienen sexo -(Nórdica Caliente)-
- Debería decirte que chingando eres como una novia que tuve, se llama Heidi -(Marco)-
Nórdica Caliente sacó a Marco levantándose ella de encima de él.
- Mierda -(Nórdica Caliente)-
- ¿Qué pasa? -(Marco)-
- ¿¡Qué qué pasa!? Yo soy Heidi. Pedro se largó conmigo porque tú habías preñao a Clara. -(Heidi)-
- Bueno, entonces, mantengamos esto en secreto. Ha sido el mejor polvo de mi vida; me has dejao sin fuelle y sin soldaditos como para al menos tres meses -(Marco)-
- Pues va a ser que no. Ahora mismo pienso ir a donde cojones esté Clara y se lo voy a contar todo -(Heidi)-
- Adelante, pero yo le contaré a Pedro a lo que te dedicas -(Marco)-
- Mira bonito, Pedro sabe de sobra a lo que me dedico y no le importa. Además soy la que más dinero lleva a casa porque con su sueldo no llega ni pa pipas -(Heidi)-
- Vale, vale, ya me he enterado. ¿Echamos otro polvo? -(Marco)-
- Creí que no ibas a pedirmelo -(Heidi)-
Como consecuencia de este imprevisto, Marco llegó tarde a su boda.
Clara estaba en el altar dando vueltas y más vueltas y despotricando contra el que sería su futuro
marido. La boda se celebraba a las 12:00 y ya eran más de las 12:45. Como una exhalación, Marco entró corriendo y anudándose la corbata como podía mientras pedía disculpas por llegar tarde.
- Siento la tardanza pero me quedé dormido -(Marco)-
- Te quedarías, pero no en casa -(Clara)-
- Cari, recuerda que el novio no debe ver a la novia antes de la boda porque da mala suerte -(Marco)-
- Bueno, pues aprovecha y mírame porque no va a haber boda -(Clara)-
- Pero Clara, yo te amo -(Marco)-
- Y una mierda. Vete con la Nórdica Caliente esa y sigue echando polvos. O debería decir vete con
Heidi -(Clara)-
- ¿Tú te has esnifado algo? -(Marco)-
- No me vengas con cuentos que no valen ni dos mocos. Viniendo a la iglesia me encontré con uno de tus amigos y me dijeron que te dejaron toda la noche en un local, me dio la dirección y me pasé por allí y te vi con esa zorra jodiendo como perros en celo -(Clara)-
- Pero Clara, no fue mi culpa, fueron mis amigos que me tendieron una trampa -(Marco)-
- Marco, lo siento, pero no te aguanto. No puedo soportar más tus mentiras. Tía que se te acercaba, tía a la que te tirabas. -(Clara)-
Clara <escapó desnuda, tirando el vestido a la calva del cura, y escapó del hombre que había hecho de ella una mujer sin nombre. Y en la vicaría, los suegros lloraban, los padres reían> y Marco con las
rodillas hincadas en el suelo, gritó al cielo su nombre. Ella se giró y le mandó a la mierda.
Corrió calle abajo perdiendo los zapatos por el camino, hasta que al torcer la esquina se chocó con
Heidi, cayendo ambas al suelo.
- Perdona, lo siento -(Heidi)-
- Eres tú, zorra -(Clara)-
- Clara. ¿No deberías estar casándote? -(Heidi)-
- Sí, pero me enteré del escarceo que tuvo Marco contigo hará unas cuantas horas y he decidido mandarle a tomar por saco. -(Clara)-
- Clara, perdóname, no sabía que el chico al que debía animar era Marco, han pasado 5 o más años desde que nos vimos por última vez y yo me he hecho unos retoques de estética -(Heidi)-
- ¿Te crees que aún soy esa niña super pija que no se enteraba de nada? -(Clara)-
- No. Sé que has cambiado. Yo he cambiado, Pedro ha cambiado, Marco ha cambiado...-(Heidi)-
- Déjame en paz, debo escapar de aquí, irme a otro lugar, desaparecer. -(Clara)-
- Estas bien, pero antes debo decirte que una vez que averigüé que era Marco quise desaparecer de allí, pero él no me dejó marchar -(Heidi)-
- No me preguntes por qué, pero te creo. -(Clara)-
- Debemos unir nuestras fuerzas para vengarnos de los tíos. Acabo de pasar por casa y me he encontrado a Pedro metido en un trío con otros dos tíos. Necesito una copa de absenta, o mejor dos. -(Heidi)-
- Vayámonos juntas. Seremos como Thelma y Louise pero en versión cutre. -(Clara)-
- Me parece bien, y nos presentaremos a Humor Amarillo -(Heidi)-
Y ambas se marcharon camino a la estación del tren que las llevaría al mismísimo Japón.
Mientras este par de jovenzuelas cachondonas se las piraban. Marco fue a casa de Pedro, el cual le abrió la puerta enseñando sus partes prohibidas pero a la vez excitantemente sexys.
- Uy, Marco, perdona mi imagen pero estaba ocupado -(Pedro)-
- Lo siento, no era mi intención... Estás con Heidi, ¿verdad? -(Marco)-
- Pues la verdad es que estoy con otros dos tíos pero ellos ya se iban. es que en la vida hay que probar de todo. ¿Quieres entrar? -(Pedro)-
- Bueno, Pedro, nosotros ya nos vamos, tenemos cosas que hacer -(Vicky el vikingo)-
- Sí Pedro, además ahora estás mejor acompañado, piraaata -(David el gnomo)-
- Chao, nenes. Mañana a la misma hora. -(Pedro)-
- ¿Puedo pasar? -(Marco)-
- Of course, baby. Pasa, ponte cómodo y emborráchate conmigo de 'amour' -(Pedro)-
- ¿Y el hijo que Clara y tú teníais? -(Marco)-
- En el reformatorio. resultó ser igual que Clara y Heidi decidió mandarlo allí para que lo hicieran un señorito como dios manda -(Pedro)-
- ¿Qué tienes de beber? Necesito un par de copas de lo que sea -(Marco)-
- Tengo... vozka, tengo coñac, tengo absenta, tengo de tó. y si quieres lo mezclamos todo pa pegarnos un buen pelotazo que nos dure tres días; y un Bloody Mary pa pasar la resaca es de vicio. -(Pedro)-
- Echa en un vaso y que no pare -(Marco)-
Estuvieron toda la tarde bebiendo sin parar. A eso de las ocho de la noche ya no sabían donde estaban. Pedro propuso pasar a la habitación para estar más cómodos. Marco aceptó con un gustazo en el cuerpo. Pedro se tiró en plancha encima de la cama y Marco hizo lo mismo segundos después. Pedro estaba boca arriba y Marco cayó justo encima. Se miraron, se buscaron y se besaron. Para Pedro era normal, pero Marco tenía miedo, tenía miedo por si le gustaba el rollito gay. Pedro <le dijo con las manos: cariño, no lo vas a olvidar>. y Marco se dejó llevar por la senda del mariconerismo puro y duro por el culo. Marco se puso a cuatro patas y Pedro le desnudó. Después le untó el culo con vaselina pa que entrara mejor "colmillo de hierro". Se la metió y Marco gritó, pero no de dolor, sino de placer, se sintió 'mujer', lloraba, rajó las sábanas de la cama. Luego Pedro le dijo que ahora le tocaba a él. Pedro se colocó como un perrillo y Marco se untó la mangueraza con la vaselina y Pedro le dijo por dónde la tenía que meter. Acto seguido hicieron el famosísimo 69. A la mañana siguiente se despertaron abrazados. Pedro besó la frente de Marco y éste le devolvió el gesto comiéndole el nabo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario